sábado, 15 de marzo de 2008

Miguelina Llaverías aún teme a su verdugo 30 años después

Miguelina Llaverías fue vilmente maltratada en 1978. Ella es la mujer que hace 30 años fue torturada por su esposo y 30 años después, en el 2005, ese mismo hombre la mandó a matar.
El verdugo era su marido, el hombre con el que dormía y que había prometido amarla...un hombre que envió a otro, a que le disparara desfigurando por completo su mandíbula y su rostro.
A Miguelina Llaverías, quien fue impactada por un disparo en el oído, hubo que reconstruirle la lengua, amígdalas y los dientes. Todavía tiene pólvora en su rostro y sufre de artritis aguda que la mantiene asistiendo a terapias físicas y emocionales.
La dama, quien fue defendida por la sociedad santiaguense en 1978 cuando fue torturada y abusada (por el entonces esposo, Adriano Román), conmovió a la sala al declarar lo ocurrido hace 30 años y al mostrar fotografías del maltrato y la violación sufrida en la finca del empresario farmaceútico.
Reseñas periodísticas de la época, reprodujeron el repudio colectivo de la sociedad santiaguense a la violación sufrida por Llaverías. Cientos de damas de la ciudad marcharon por la calle Del Sol, clamando justicia por quien sufrió la tentativa de asesinato, 31 años después, ideada y encargada por su ex-esposo, Román.
"Le pido a los jueces de Santiago que no me dejen morir, que no le quiten la vida a mis hijos e hijas; a mis nietos y nietas. Yo no tengo vida, no puedo asomarme a la ventana porque no se quién me va a disparar ", expresó Llaverías.
En los 12 meses que duró el juicio en primer Grado, el caso Miguelina Llaverías fue seguido por los medios informativos, organizaciones en defensa de las mujeres como la Secretaría de la Mujer, el Núcleo de Apoyo, Fundación Mujer Iglesia, así como gremios profesionales y personas sensibles de la sociedad.
En otro episodio, Adriano Román intentó asesinar a su hermano Pablo Román, a quien le dio choques eléctricos y le roció el llamado "ácido del diablo". Por el hecho cumplió un año de prisión.
Todos y todas supimos de ese caso a través de la prensa, y todos alguna vez lloramos con su triste historia. Pero resulta que el infierno de Miguelina Llaverías y de sus hijos, aún no ha terminado como todos pensábamos, pues el MARTES 18 DE MARZO es la lectura de la sentencia de APELACIóN y corre el rumor (de parte de la defensa técnica de Adriano Román) de que mandarán a celebrar otro juicio, lo cual sería desastroso para esta mujer que tiene miedo hasta de asomarse a la ventana, tal y como ella misma le contó a mi amiga y colega la periodista Grisbel Medina.
Según Grisbel, anoche conversó con ella y le pidió que, por favor, "no la dejáramos morir".
"Yo también temo por ella y por la vida de su familia entera. Si, ¿cuando todo estaba en paz la mandó a matar que no haría ahora que se ha visto preso?. Les pido ayuda. Estamos tratando de crear una corriente informativa de apoyo, que deje constar que Santiago clama y espera justicia sobre este señor que valiéndose de su dinero también intentó matar hasta su hermano Pablo Román y ha dilatado el proceso", nos expresa Gris en una emotiva carta que delata su preocupación por esta mujer que tanto a sufrido y que espera justicia. Elevemos una oración por esta mujer y para que al fín su verdugo pueda recibir un verdadero castigo. ¿Qué piensan ustedes?