sábado, 26 de julio de 2008

Ruschaholics, la enfermedad de la prisa

¿Sabes lo que es un "ruschaholics"? pues es un término nuevo que hace referencia a los adictos a la prisa. Gente que no vive porque siempre tiene prisa. Gete que tiene apuros porque debe hacer mil tareas al día y las horas del relog ya no alcanzan para tantas cosas. Gente que en la calle casi te atropella, y acelera sus vehículos para rebasarte con prisa sin temor a causar algún accidente.
Los ruschaholicos, no tienen tiempo de ver el mar, ni el cielo, ni fijarse en una flor. Su vida es tan
mecánica como ínsipida. Muchos ya la conocen como la "enfermedad del tirón y de la prisa" Millones de personas la están padeciendo y yo no quiero parecerme a ellos, al menos hago ya el intento.
Fue por eso que, andando por nuestras calles me llamó tanto la atención los tres jóvenes que se desplazaban en este triciclo que ves en la foto. !Estaban tan calmados y felices en medio del bullicio y la desesperación de los choferes, que hasta decidí tomar esta fotografía porque los jóvenes son los polos opuestos de un "ruschaholics". Ojalá siempre sigan así de calmados y no se contaminen.

Haitianos de mi país

Cada vez los haitianos que vienen al país hacen nuevos oficios. Ahora los vemos también ingresando al arte de la jardinería y eso está bien. Ya no sólo cortan caña, también venden en las calles de RD todo lo que se les antoje, y lo mejor de todo, es que nadie, absolutamente nadie se mete con ellos.
Imagínense ya ni migración, ni el gobierno, la policía, ni el ayuntamiento, nadie del país puede entrometerse en sus cosas. Hay no porque después nos denuncian ante organismos internacionales. Además también los que se hacen ricos con ellos pagándoles muy poco por su salario, como sucede en el sector construcción, los necesitan.
Tienes que aguantar que te arrabalicen la ciudad, y te pongan dos palos grandes con una estaca, y te armen una tienda de ropa improvisada como sucede por mi casa. Noo no se meta con un haitiano. Que aunque denuncian en foros internacionales que aquí se les maltrata, realmente viven felices en un país de chivos sin ley.
Y que conste, que no tengo nada contra estos seres humanos que sufren una gran escasez de alimentos, tienen que comer galletas de lodo, y sufren lo indecible. Lo que me molesta, es el arrabalizamiento de la ciudad, el negocio que tienen muchos vivos con los niños y mujeres haitianos que piden en los semáforos, y la tremenda migración ilegal... ¿Hasta cuando?