Su cuarto aún está adornado con muñecas. Un gigantesco muñeco de Mickey Mouse tapa su incipiente embarazo de tres meses. Tiene sólo doce años y los malestares, y el horror que vivió al ser violada por su vecino de 44 años, no le permiten jugar como antes, ni mucho menos sonreir.
A la periodista Julia Flores, de la cadena de televisión RNN, se le salieron dos lágrimas mientras entrevistaba a esta niña que embarazada abrazaba a su Mickey, su muñeco favorito. ¨No quiero
tener este bebé", dice con firmeza y un terrible desencanto a la vez.
Su vecino la violó cuando sus padres la enviaron un día al colmado. "Si hablas te mato", es lo mismo que dicen todos los violadores para que las víctimas no se atrevan a hablar. Fue así como casi tres meses después, los aterrados padres se enteraron que a su pequeña un desgraciado la violó.
Fue tanta su furia y la de los vecinos, que entre todos prendieron fuego a la casucha donde vivía el maldito que desgarró la virginidad de una niña, que según le contó a Julia, mientras ella limpiaba sus lágrimas que quiere ser doctora.
Este caso, igual que muchos otros, podría abrir un debate en torno a sí ¿aceptar un aborto o no, en casos como este?
