Después de haber gastado más de doce mil pesos en libros para que mis hijos tuvieran sus textos escolares, e hicieran sus tareas como debe de ser, me dí cuenta que todo es un fiasco, un robo, una burla. La frase "mami, préstame tu computadora para hacer mi tarea", es ya una frase muy común.
Uno de mis hijos, el mayor, está en primero de bachillerato y el otro, en sexto grado. Resulta que cuando estamos haciendo la tarea (como toda madre responsable) me encuentro con la sorpresa, de que las tareas que les ponen en el colegio no se encuentran en los libros y siempre debemos recurrir a la internet para hacerlas.
Es en ese momento cuando la indignación me hierbe en la sangre y me pregunto: ¿para qué rayos, nos hacen gastar a los padres tanto dinero en comprar unos libros que prácticamente no se usan? ¿Porqué mejor no ponen la tarea y así todos los niños hacen sus tareas de la internet y se acaba el show?.
El negocio que tienen los colegios con los libros de textos es un gran robo y una burla para los padres de familias, que con mucho sacrificio compran los libros para los niños.
Lo grande del caso, es que muchos de esos libros que quedarán nuevos, no podrán ser usados por otros niños, pues los libros de textos son cambiados con frecuencia. ¿Hasta cuando? No hay duda que la internet es quien termina haciendo la tarea.
