lunes, 5 de enero de 2009

El dolor de las sillas vacías

Las sillas que estaban reservadas para los ricos empresarios, políticos,y "poderosos" de la ciudad de Santiago quedaron vacías. Nadie ocupaba sus puestos en la actividad que se hizo para subastar vestidos y colectar fondos para una noble causa, como la de ayudar a vivir a un infante. Me dolia ver que las sillas que estaban "reservadas", para las personas que supuestamente debian ayudar estabn totalmente desocupadas. Allí, ante el desfile de hermosas chicas que vinieron de los campos y ciudades, a modelar los vestidos donados por las periodistas, estaban los padres de Ronal, el infante que padece de un aneurisma cerebral, quienes ilusionados habían viajado hasta Santiago, junto a la comunicadora Jane Santos y yo, para vivir uno de los peores momentos de impotencia cruel, en los últimos tiempos: ¡nadie apoyo el evento! Mientras sonaba la canción de Luis Fonsi, "Yo no me doy por vencido", descubrí que la actividad era un gran fracaso. Nadie compraría los vestidos, a pesar de lo hermoso que eran y de la gran belleza de las improvisadas modelos. Fue muy triste reconocerlo. Las lágrimas corrían por las mejillas de los pocos presentes, quienes casi todos eran familiares de las improvisadas modelos, que habían asistido al hotel Matum, a dar lo mejor de si mismas, aun sin ser modelos profesionales para apoyar el solidario evento. Aunque tenían el mejor de los corazones y buenas intenciones, las pocas personas presentes en el desfile, son pobres, y no tenían ni un pinto para comprar los vestidos donados por Nuria, Alicia, Maria Celeste, Onysela Valdez, Nashlam, Brenda y otras mujeres que llenas de alegría se unieron a la causa. La comunicadora y actriz, Jane Santos y el productor de televisión Manny Solano, también estaban allí y vivieron junto a nosotros la impotencia de ver cuanto trabajo pasan los pobres dominicanos. Los desposeídos, tienen que humillarse, pedir, suplicar y rogar a los poderosos para poder salvar la vida de un pequeño de solo siete anos, que puede morir en cualquier momento. Al ver los padres de Ronal, con los ojos llenos de lágrimas y Ronal, con un velón encendido en sus manos, ya no quise evitar que las lágrimas mías salieran. Las deje correr, deje que el nudo en la garganta me apretara más, y deje salir mi intenso dolor. Y llore cuanto quise. Las organizadoras de la actividad, son un grupo de estudiantes de periodismo quienes realizaron la actividad para ayudar al infante. Hay que reconocer, que tal vez como ellas no son muy conocidas aun, muy pocos las apoyaron: solo pudieron lograr que una sola comunicadora santiaguera donara su vestido: esa fue la presentadora de televisión Brenda Sánchez. Ella fue la única comunicadora de Santiago, que decidió ser solidaria con la actividad. Y después la gente pregunta que ¿porque Brenda ha triunfado? pues aquí tienen la repuesta: por lo que puedo ver Brenda es solidaria. A pesar de todo, agradezco a Dios que la actividad se hizo, sin un publico rico, ¡claro! pero si, con un auditorio lleno de amor, entrega y solidaridad. Fue maravilloso llorar a mares abrazada de gente de un corazón noble y hermoso como el del presentador de Televisión Manny Solano. Manny y yo lloramos desolados de impotencia, rabia y dolor. También fue maravilloso conocer y compartir con la presentadora de televisión y actriz, Jane Santos, quien demostró su gran corazón al acompañarnos hasta Santiago. Conocimos a Krisjennie, Casey, Ivette y muchas otras chicas con un alma hermosa. Pienso que hemos perdido una batalla, pero no la guerra. El triunfo es el fracaso al revés, por lo tanto seguiremos batallando y luchando hasta conseguir el dinero para que Ronal pueda viajar a los Estados Unidos. No descansaremos hasta lograr que Ronal recupere la salud. ¡Si tenemos que hacer el desfile aquí en Santo Domingo lo haremos! y se que vamos a contar con mucha gente rica y de buen corazón en primera fila. ¡SI! recibiremos la alegría de ver a Ronal partir hacia el hospital de Miami y luego regresar ya recuperado.