lunes, 9 de febrero de 2009

La hermana Glenda puso a RD a orar con el corazón

POR MARIA MERCEDES La cantante, quien tiene más de 20 años consagrada a Dios y 8 dedicada a la música realizó su segundo concierto en el país interpretando sus temas más conocidos; y dejando el mensaje de que Dios quiere que su pueblo abra los ojos de su mente y de su corazón tal como lo hicieron los peregrinos de Emaús La noche del pasado sábado, Santo Domingo oró con el corazón. Esa fue la petición y la meta lograda por la hermana Glenda, quien vino desde Barcelona, España a cumplir su misión de evangelizar a través de la oración cantada. Luego de la bendición realizada por el Cardenal, Nicolás de Jesús López Rodríguez, a las 7:30 p. m, apareció la hermana Glenda, quien con guitarra en manos y ante un auditorio a casa llena- alrededor de 10.000 personas-, de inmediato cautivó al interpretar las canciones más conocidas por los católicos dominicanos. Pero, la hermana Glenda no solo cantó, sino que además ministró con sus reflexiones de fe, amor y esperanza. La primera fue “Dios nos invita a escuchar su voz, porque para todos El tiene un plan y una vocación especial”. Con su voz celestial continuó diciendo “no sientan temor de escuchar al Señor. Algunos lo harán llevando un mensaje esperanzador en la Gran Misión Continental, otros cantando como yo”. A las 8:30 p. m, la cantautora católica hizo una pausa y subió al escenario Noé Reyes, quien puso a los presentes a cantarle a Jesús y a su madre María. Seguidamente, disfrutaron la presentación del Teatro Efusión, cuyo director Eudis Cordero hizo que Jesús se paseara por el público comunicando la Buena Nueva y la salvación para quienes abrazan su Palabra. Media hora después, la religiosa de origen chileno siguió ungiendo a la juventud, a las parejas, a los adultos, a las familias que se congregaron en el Palacio de los Deportes, pues como expresó la joven Olga Lidia Moreno: “El mensaje de la hermana Glenda llega tanto porque ella ha convertido la Biblia en canciones”. Como la música es su lenguaje para hablar con Dios, ella, en todo momento interactuó, reflexionó las letras de sus canciones, edificó con sus testimonios, meditó e incentivó a los presentes a orar con el corazón. Así entre interacciones y alabanzas, el público manifestó su regocijo con aplausos, con cadenas de olas; y sobre todo coreando las melodías que más le ministraron en esas horas de intimidad con Dios, siendo algunas de estas: “Pide”, “Solo dime una palabra tuya”, “Mirad las aves”, “Alégrense”, entre otras. A estas se sumaron “Esperar en el Señor”, “Una cosa importante”, de su nueva producción Orar con el corazón, en la que reflexionó que muchas veces los seres humanos prestan más atención a urgente y no a lo importante “y lo más importante es escuchar tu palabra Señor”. Al referirse a la crisis económica mundial dijo que los cristianos deben vivir estas experiencias con alegría y con la confianza de que quien le cree a Dios sabe que nada le faltará, “pues como dijera San Pablo yo no soy nada si me faltas tú”. La oración colectiva fluyó cuando la hermana Glenda interpretó “Yo cantaré un cántico nuevo”, el cual forma parte de sus nuevas producciones discográficas, cuyos títulos son: “Orar con el corazón”, “Me amó y se entregó a mí” y “Hermana Glenda Live”. La cantautora de música católica continuó el segundo bloque con las canciones “Discípulo de Dios”, que exhortó al público de que si desean ser como Juan, el discípulo amado debe dejar que la madre María entre en su casa.

El periodismo malsano, segun Adriano

POR ADRIANO MIGUEL TEJADA Ahora, con los blogs y los periódicos digitales, parece haberse creado una especie de territorio libre para el rumor y para la difamación". Escribir para un medio, sea impreso, digital o electrónico, requiere cierta ética, cierto sentido de servicio a la comunidad y algunos valores que obligan a quien escribe a respetar ciertas reglas, algunas de ellas no escritas. Los periodistas y aquellos que escriben en los medios saben que hay reglas que se deben respetar: mentir flagrantemente o utilizar medios ilegales para encontrar o manejar la información, así como recibir pago o prebendas por escribirlas, son abominados por la profesión. Sin embargo, aquí tenemos especialistas en la diseminación de rumores y en la promoción de noticias cuya verdad colinda con la infamia, que se han hecho ricos en este trabajo. Se cuenta de uno que se ganó más de cuarenta millones de pesos diseminando rumores para hundir un banco nacional. Ahora, con los blogs y los periódicos digitales, parece haberse creado una especie de territorio libre para el rumor y para la difamación. Hasta se "jaquean" correos y se promueven por la Internet como prueba de "periodismo de avanzada", que promueven el "bienestar y la transparencia" de la comunidad dominicana. En realidad, lo que hay es violación a la ley, delitos contra el honor y la privacidad y mucho odio concentrado, porque quizás esos que atacan le impidieron realizar otros de sus sucios negocios. Lo lamentable de todo es que existen tontos útiles que repiten como papagayos, a veces por dinero, el veneno que esos payasos vestidos de periodistas, orinan por la Web. atejada@diariolibre.com