viernes, 29 de mayo de 2009

Ramón Mercedes, un polizón que ganó la batalla

Hace apenas unos meses me lo encontré en la calle,cuando salía del palacio de la policía. Allí estaba Ramón Mercedes,llamándome por un nombre que no era el mío: me llamó la atención que me decía el nombre de otra periodista dominicana, "no, mi nombre es Judith", le dije. ¿En qué puedo servirte? Ramón me contó que era un polizón dominicano que perdió sus piernas en Alaska tras embarcarse ilegalmente en busca de un sueño que terminó en pesadilla. La historia que me contó me dejó fascinada, tan fascinada como me dejó su forma maravillosa de ser y de ver la vida tras el infierno que vivió. Hace ya unos meses desde aquel aleccionador encuentro. Les confieso que he aprendido tanto de él: su lucha por volver a caminar, el coraje, la fuerza interior que no le permite desmayar... Aquí te dejo la hermosa historia de Ramón Mercedes contada en imágenes por esta reportera que se considera su admiradora número 1. Ramón Mercedes, es un verdadero ejemplo de superación personal. MIRA EL VIDEO AQUI

Mi madre, una lideresa del Noroeste y de mi casa

Tras 15 largos años en cama y sufriendo lo indecible mi madre ha vuelto a levantarse. Desde los 17 años estuvo dando clases a jóvenes de la línea Noroeste, que hoy la recuerdan con gran cariño. Ella ha ayudado a decenas de personas a encontrar su camino y a una gran cantidad de niños y niñas que necesitaban de educación. Hoy mi madre ha salido en el prestigioso Listín Diario gracias a un trabajo realizado por la periodista santiaguera Grisbel Medina. Es un trabajo maravilloso que me ha puesto la piel de gallina. POR GRISBEL MEDINA/ LISTIN DIARIO Santiago Rodríguez- Es maestra, desde la cabeza hasta las uñas de los pies. Amar y servir son amores muy suyos. Un accidente la amarró durante quince años a cuatro “patas” de una cama. El largo y tortuoso quebranto no le quitó las ganas de trabajar, de servir. Pudo levantarse, camina con bastón y sigue elevando su voz contestataria y clamando obras y justicia a favor de los pueblos de la Línea Noroeste. Es Olga Mejía de Leclerc, la maestra que casi desangrada, socorrió sus compañeros docentes cuando un autobús, al rebasar otro para montar un pasajero, chocó la guagua donde regresaban de una reunión regional de maestros y maestras en 1993. Años en silla de ruegas, varias operaciones y muchos aguaceros han caído desde entonces. La maestra que impulsó la fundación en Santiago Rodríguez de una extensión de la UASD, el CURNO, “para que los bachilleres sin recursos no tuvieran que viajar a Santiago y a Santo Domingo”, ha vuelto a sonreir y sigue adelante. Camina lento y el acero le queda chiquito a su temple sin que ello machaque las alas de su bondad. Doña Olga nació en Dajabón y de maestra en Filosofía y letras se graduó en la UNPHU en 1979. Es madre de Carmen Teresa, Judith Olga y Josefina. Está casada con Hugo Leclerc, un hombre de luces y fe con quien ejercita un amor maduro y respetuoso que resiste truenos y temblores. La dama fue directora del liceo Librado Eugenio Belliard y secretaria general de la ADP. En los doce años de Balaguer se convirtió en una muralla de fuerza y dignidad para evitar que rodara sangre joven. “ Luchábamos porque Balaguer no quería saber de los estudiantes. Ellos y ellas se movilizaban y los cuidábamos en la calle”, narró. LEA MAS EN....http://www.listindiario.com/app/article.aspx?id=102824