Ayer recibí un mensaje anónimo donde alguien me decía: "mira esto Judith es un sacerdote de Santiago, qué crees tú? me dejaron un enlace de un video subido a You Tube, cuando pude descargar la imagen me encuentro con un hombre que se está masturbando ante una cámara web.Entonces comprendí el mensaje anónimo: eran las supuestas imágenes de un sacerdote de Santiago que era grabado por una chica que decidió hacer público el video porque supuestamente el "padre" la chantajeaba. Yo no quise publicar el video porque en la segunda parte ( que fue el enlace que me enviaron) ya no se veía el rostro del pervertido, solo su pene erecto y la masturbación. Cómo saber si realmente era el sacerdote en cuestión? pero hoy al leer la información en el blog de nuestro amigo periodista y bloguero santiaguero,Domingo Saint Hilaire, donde se publica las fotografías del padre de Santiago me doy cuenta que la información era real.
El video ya no está You Tube, pero nos deja con el amargo sabor a retama en la boca: al menos yo, ya no creo en la iglesia, ni en cardenales,(que solo se juntan con ricos) tampoco creo en curas que no renuncian a la iglesia porque allí viven como verdaderas estrellas con todos sus gastos cubiertos. Tampoco creo en monseñores que cada vez se llenan más sus bolsillos de dinero corrupto, mientras aquí miles de niños y niñas mueren de abren.
Muchos de ellos violadores de menores, abusadores como ocurrió en el albergue de Higuey- donde violaban a las niñas que allí vivían- y no recibieron su castigo merecido, mientras las celdas donde estaban aquellos que sabían su pecaminoso secreto se incendiaron misteriosamente muriendo calcinados la haitiana Jeanicce, el capataz del albergue y muchos otros. Yo sigo creyendo en Dios misericordioso, ese Dios que vive dentro de mi, que me habla en el corazón y me guía por buen sendero siempre tratando de hacer el bien y de dar amor a todos aquellos que se crucen en mi paso, pero ya no creo en esa iglesia pervertidora, donde los curas y cardenales viven a cuerpo de reyes, pensando solo en su propio bienestar. El padre Alberto, a quien en principio defendí y ahora este sacerdote que vive en Santiago le han puesto la tapa a mi pomo: YA NO CREO EN ELLOS..A OTRO PERRO CON ESE HUESO.CREO EN DIOS PERO YA NO CREO EN ESOS CURAS.
jueves, 11 de junio de 2009
Ya no creo en curas degenerados y abusadores
Ayer recibí un mensaje anónimo donde alguien me decía: "mira esto Judith es un sacerdote de Santiago, qué crees tú? me dejaron un enlace de un video subido a You Tube, cuando pude descargar la imagen me encuentro con un hombre que se está masturbando ante una cámara web.Entonces comprendí el mensaje anónimo: eran las supuestas imágenes de un sacerdote de Santiago que era grabado por una chica que decidió hacer público el video porque supuestamente el "padre" la chantajeaba. Yo no quise publicar el video porque en la segunda parte ( que fue el enlace que me enviaron) ya no se veía el rostro del pervertido, solo su pene erecto y la masturbación. Cómo saber si realmente era el sacerdote en cuestión? pero hoy al leer la información en el blog de nuestro amigo periodista y bloguero santiaguero,Domingo Saint Hilaire, donde se publica las fotografías del padre de Santiago me doy cuenta que la información era real.
El video ya no está You Tube, pero nos deja con el amargo sabor a retama en la boca: al menos yo, ya no creo en la iglesia, ni en cardenales,(que solo se juntan con ricos) tampoco creo en curas que no renuncian a la iglesia porque allí viven como verdaderas estrellas con todos sus gastos cubiertos. Tampoco creo en monseñores que cada vez se llenan más sus bolsillos de dinero corrupto, mientras aquí miles de niños y niñas mueren de abren.
Muchos de ellos violadores de menores, abusadores como ocurrió en el albergue de Higuey- donde violaban a las niñas que allí vivían- y no recibieron su castigo merecido, mientras las celdas donde estaban aquellos que sabían su pecaminoso secreto se incendiaron misteriosamente muriendo calcinados la haitiana Jeanicce, el capataz del albergue y muchos otros. Yo sigo creyendo en Dios misericordioso, ese Dios que vive dentro de mi, que me habla en el corazón y me guía por buen sendero siempre tratando de hacer el bien y de dar amor a todos aquellos que se crucen en mi paso, pero ya no creo en esa iglesia pervertidora, donde los curas y cardenales viven a cuerpo de reyes, pensando solo en su propio bienestar. El padre Alberto, a quien en principio defendí y ahora este sacerdote que vive en Santiago le han puesto la tapa a mi pomo: YA NO CREO EN ELLOS..A OTRO PERRO CON ESE HUESO.CREO EN DIOS PERO YA NO CREO EN ESOS CURAS.
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