lunes, 1 de junio de 2009

Helen...que su crimen no quede impune

POR GRISBEL MEDINA R. La sonrisa era una de las prendas de Helen. Esos dientes afuera y ese brillo en la mirada la acompañaban siempre, en el barrio, en el despacho más lujoso, en el lugar mas piripipau. No alcanzó a cumplir los “ta” ni llegó a probar el morito calentado de las doce. Ella fue la primera muerta por intolerancia y machismo que enterramos el 1 de enero 2009. Helen era periodista, directora de relaciones públicas de la Secretaría de Interior y Policía. Junior Domínguez, un exnovio, lo repetía “o mía, o de nadie”. Y, prefirió desprenderle la vida en su casa, en Los Tres Brazos, en la habitación donde Helen tecleaba su PC. El agresor, preventivo en La Victoria, dijo que el disparo (uno en la frente de Helen) se le ¿zafó? Excusa difícil de tragar. Trabajadora comunitaria, proactiva, entusiasta, alegre, esa era la muchacha de 28 años que andaba de barrio en barrio desarmando con ideas y alegría las garras de la violencia, esa que paradójicamente la cegó. Militante comprometida de programas sociales, Helen era segura de si, ubicaba siempre el ángulo positivo a la vida y jamás permitió que el virus de la superioridad hiciera borrascosa su mirada. Helen, también era madre. Junior Domínguez, quien la mató, la conocía bien, vivía casi frente a su casa, de hecho, crecieron juntos, eran del mismo barrio. Por su culpa, Glory de 9 años y con graves problemas de discapacidad y Yadil de tres, no tienen a su mamá. Y qué decir de su madre, Altagracia Pujols, quien cede poco a poco ante el peso de este gran dolor. Hay pruebas de que el país niega nuestros derechos. Pero tenemos fuerza para seguir. Ojo y firmes en el juicio por el asesinato de Helen Pujols, a iniciar el 3 de junio en el Quinto Juzgado de Santo Domingo Este. Y que no se entierre el pedido, hecho por la familia, al titular de Interior y Policía, Franklin Almeyda, para que retire el co-acusado capitán de la PN Fausto E. Encarnación, hermano del agresor y dueño del arma con que le arrebataron la vida a Helen. Han pasado cinco meses y el caballero no ha dicho esta boca es mia. Y eso que Helen era una empleada de su confianza. La vida de una mujer, ¿no vale nada?

5 comentarios:

DomConde dijo...

Que pena que este año 2009 haya comenzado con esta tragedia, seguida de muchas mas que vivimos en el presente. Que te puedo decir, ------- (o_O). Deberian darle cadena perpetua, aunque creo que es poco para el cirmen que ha cometido. Con solo ver la foto de Helen, su mirada y su sonrisa, siento como si ya la conociera...que pena de verdad. Lo siento mucho, y espero que se haga justicia, o que le hagan lo mismo a el.
Besos

In dijo...

Esperemos confiados que se haga justicia, en este mundo en el que alguien sabe de un problema y no se atreve a denunciarlo por el termor. Definitivamente siempre he dicho que el miedo es un virus que entra en nuestras vidas el cual nos es dificil de erradicar.
Oraremos.
Un abrazo,

Guillermo dijo...

DIOS hara su justicia

cisely angeles dijo...

Helen era una de mis mejores amigas. Todavia nome recupero de este dolor tan grande . y sus compañeros de la universidad no nos quedaremos con las manos cruzadas hasta que se haga justicia, para el culpable que nos quito a nuestra compañera. Helen siempre estaras conmigo amiga de mi alma te quiero y cada vez que veo la cara de tu hijo me imagino que te estoy viendo a ti se parece tanto a ti, sobre todo en sus ojos grandes y negros.

WILKIN URBANO dijo...

Dios todo lo ves y juzga con pleno conocimiento de causa. Y con esto agrego, si en este plano terrenal no se llega hacer justicia como se debes hacer con el mal que hizo perecer a esta joven mujer, nunca dudemos que el señor todo poderoso lo aras con la exacta medida de causa. Oremos, y mantengamos la fe y la certeza de la esperanza humana y divina, de que se haga justicia. Así sea.