sábado, 10 de enero de 2009

EL VALOR DE LAS COSAS...como anillo al dedo

Oscar Medina, escribio sobre un articulo acerca de "EL VALOR DE LAS COSAS"...cae como anillo al dedo a la sociedad putrefacta en que vivimos, pero con gente llena de luz que sabe hacer la diferencia. Los infantes de la Fundadicion Santa Lola de San Pedro de Macoris, nos llenan con sonrisas de alegria en esta fotografia. Ellos nos recuerdan que "Si se puede". "Si se puede". Escrito por Oscar Medina... - 1/9/2009 Este mensaje lo recibí por correo electrónico, y quisiera compartirlo con los lectores porque creo que refleja una faceta que lamentablemente estamos desarrollando cada día más los seres humanos: la indiferencia ante pequeñas cosas que muchas veces pueden resultar grandiosas. “Aquella podría ser una mañana más como otra cualquiera. Un sujeto entra en la estación de Metro, va vestido con un pantalón jean y una camiseta, y situándose cerca de la entrada, extrae un violín de la caja y comienza a tocar con entusiasmo para toda la gente que pasa por allí. Es la hora punta de la mañana, pero durante los 45 minutos que estuvo tocando el violín, fue prácticamente ignorado por todos los pasajeros del Metro. Nadie sabía que ese músico era precisamente Joshua Bell, uno de los mejores violinistas del mundo, ejecutando sin parar las piezas musicales más consagradas de la historia, con un instrumento muy especial, un violín Stradivarius estimado en más de 3 millones de dólares. Unos días antes, Bell había tocado en La Sinfónica de Boston, donde los mejores lugares para el concierto costaban 1,000 dólares. Esta experiencia ha sido grabada en video y muestra a hombres y mujeres que caminan muy rápido, cada uno haciendo una cosa, pero todos indiferentes al sonido del violín. La iniciativa fue realizada por el diario The Washington Post, con la finalidad de lanzar un debate sobre el valor del arte y su contexto, y puede ser vista en el siguiente link: http://www.youtube.com/watch?v=myq8upzJDJc Qué buscaba este experimento: demostrar que estamos acostumbrados a dar valor a las cosas cuando están en un determinado contexto. En este caso, Bell era una obra de arte en sí mismo, pero fuera de contexto, un artefacto de lujo sin la etiqueta de la marca. PD: Al retirarse de tocar en el metro, Bell sólo tenía 32 dólares en su funda sobre el suelo”.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ese es nuestro problema se nos olvida valorar las cosas que realmente son visibles a los ojos del corazon, estamos tan acostumbrados al afan que ya no tenemos mensajitos amorosos, besitos ni abrazos que sean de corazon a corazon. Sigamos adelante disfrutando de todas las maravillas que Dios nos regala (QUE SON GRATIS, y FABULOSAS!!!) BESOS

Zaida Gomez

petra loraine De la Cruz dijo...

me encanta los escritos de esta naturaleza. vamos viviendo a prisa, buscando encontrar la felicidad y el bienestar en cosas externas, cuando en realidad, las necesidades mas importantes del ser humano, se suplen dentro de nosotros mismos, si nos buscamos dentro de nosotros mismos, encontraremos un vacio que solo lo llenaremos con la presencia de Dios, ya que fue el mismo que dejo ese vacio, segun dice la Biblia en el libor de Eclesiastes.