viernes, 15 de mayo de 2009

Magnús Scheving, en el mundo de los millonarios

Si estás deprimido porque no has logrado tus metas y sueños, mira la historia de Magnús Scheving, un carpintero que ganaba cien dólares a la semana, y hoy día se ha convertido en una estrella internacional, que por su show televisivo Lizy Town, ( seguido por millones de niños en todo el mundo), gana 800 mil dólares, por media hora de programa. No hay duda que con ánimo y perseverancia todos los sueños se pueden lograr.Fue una apuesta con un amigo lo que cambiaría su vida para siempre. MIRA EL VIDEO AQUÍ...HAZ CLICK DISFRUTA DEL PERSONAJE....HAZ CLICK AQUI

10 comentarios:

ferzvladimir dijo...

excelente judith te la comiste con papelitos con este post.

Anónimo dijo...

Hola Judith !

Una pequeña corrección: Es Lazy Town !:) !

Roxanna

Yalo dijo...

Genial la serie, geniales los personales y genial la historia de Magnus.
I love Lazy Town!
Y.

Judith Leclerc dijo...

Gracias Roxanna, ya lo arreglé jijijiji los adoro.

Anónimo dijo...

No sabes la llorada que e dado con ese youtube de lazy town por que yo veo ese programa con mi nino pequeno y el es loco con sportacus, y pensando yo mira como ese hombre llego a este punto de su vida por que simplemente una persona le dijo que hicieran una apuesta pero creo yo que el hiba a ser grande en eso por que dios te ttiene lo tuyo siempre guardado, aunque no le sientas,es un a palo eso judith por que hace ser a uno mejor persona y el tiene todo el dinero hasta su casa la hizo el y sabe que aunque no lo tenga va a ser un hombre rico por que hace lo que le gusta y cree en eso,por que hay tantas personas que lo que quieren es destruir al otro y que lo que el otro haga denostarlo nada mas viven de eso. pero nada gracias definitivamente eres super leclerc. un abrazo

José Alonso Torres dijo...

Eh, ya llegué a tu blog, lo leeremos con calma y comentaremos.
Un abrazote, amiga.

yul MART dijo...

Judith , me gustaría saber si los que vienen esta vez son los de la tele o "el elenco exclusivo en español"; ese fue el modo en que llamaron a los DOBLES que nos trajeron para el show Hi5.

Ellos en la promo debieron decir que era otro elenco y aun al verse cuestionados tienen el descaro de insistir en que no eran dobles. Voy a lleva a mi montrica y no quisiera que saliera decepcionada como todos los que fueron a ver ese show.

Judith Leclerc dijo...

Ohh si supieran que para mi ha sido una gran sorpresa ver que supuestamente estos personajes vienen al país. Yo, realmente no creo que sean ellos ( los originales en verdad) es un show de mucho dinero, un show super cotizado. Habrá que investigar en las oficinas de Jatnna Tavarez, pues el show es a beneficio de su fundación. Les voy a decir una cosa, a mi sí me encantaría ir a ver la L.T.si son los originales con Magnús Scheving, sobretodo después de ver su genial vida y superación personal.

Anónimo dijo...

Amiguitaaaa

"Aunque casi no hablemos, siempre te llevo presente y sigo tu trabajo. Vi el reportaje de Magnus, via tu blog, y dejame decirte...que mi sobrina y yo somos fanaticas de LAZY TOWN pero desconocia la historia de ese joven. Manita vale la alegria trabajar por lo que uno quiere. Voy a estar aqui hasta octubre, extendi el programa de clases. Tu eres una luchadora incansable y por medio de tu trabajo, tambien creemos que todo es POSIBLE, que Dios te me siga bendiciendo a ti y tu familia. Besotes!!"
Jane Santos

Anónimo dijo...

Si bien el mensaje de superación lleva consigo una buena intención, la historia del señor no deja de ser una en un millón, no deja de ser una excepción a la norma, la cual por obra y gracia de la prensa se convierte en la regla. Pero la prensa siempre se ha desdoblado por estar del lado de los exitosos.

No culpo a la señortia leclerc de escribir su artículo como lo ha hecho, sabiendo muy bien que se necesita mucho más que un buen deseo para llegar a las metas esas que el dinero termina adornando. Pero creo que un discurso diferente sería bienvenido. Al final de la historia, el lector poco avisado termina aceptando la misma como válida por un lado, y también aceptando su culpa por no tener el "empuje" necesario para lograr una hazaña similar o del tamaño de su situación.